Ficha rápida
Lo mejor según las opiniones
- Un rincón fuera del mundo: una cala casi privada en el Cap de Creus, tranquila incluso en agosto, con el Camí de Ronda hacia Cadaqués saliendo del hotel.
- Una cocina con raíces: menú diario de producto local, aceite de sus propios olivos y un vino que envejecen bajo el mar a 17 metros de profundidad.
- Un patio de olivos: la piscina, el desayuno y las tardes de lectura transcurren a la sombra de los olivos, con el mar al lado.
- Mucho que hacer: kayaks, bautismos de buceo, rutas a pie y un taxi en barca hasta Cadaqués; y de noche, un cielo Starlight.
Conviene saber antes de reservar
- Un acceso complicado: los últimos 6 km son una pista de tierra; no uses el GPS y sigue las indicaciones del hotel, siempre desde Roses por Cala Montjoi. Con un coche muy bajo, mejor no ir.
- Desconexión obligada: no hay televisión y el wifi solo llega a las zonas comunes.
- Habitaciones sencillas: las de vistas al mar son las mejores; algunas de vistas a la montaña dan al restaurante o necesitan una reforma.
- Restaurante y extras caros: la media pensión es buena opción, porque la carta y algunos extras tienen precios altos; el chiringuito pone música algunas tardes.
No es un hotel para todo el mundo, y precisamente ahí está su encanto. Si buscas lujo, cobertura y comodidades urbanas, te decepcionará. Si buscas mar, silencio y naturaleza, es uno de los lugares más especiales de la Costa Brava. Reserva habitación con vistas al mar y media pensión, y llega de día.
Las opiniones lo dejan claro: quien llega buscando desconectar le pone un 10, y quien espera las comodidades de un hotel de ciudad se lleva una sorpresa. Por eso conviene saber bien a dónde se va.
Un huésped lo resumió así: "no es para todo el mundo, y eso es lo mejor". Muchos repiten y lo consideran su lugar favorito de la Costa Brava.
¿Por qué forma parte de mi selección?
Porque es la Costa Brava tal y como era: una cala solitaria, el monte bajando hasta el mar y un hotel que vive al ritmo de la naturaleza, con una cocina honesta y un compromiso real con su entorno. Estas son las razones que más se repiten.
Lo que más nos sorprendió
Su vino, que el propio hotel deja madurar en el fondo del mar, frente a la cala, a 17 metros de profundidad. Probarlo en la terraza al atardecer, con el mismo mar delante, es una experiencia que solo se vive aquí.
¿Es para ti?
¿Es buena opción para recorrer la Costa Brava? Más que una base para recorrerla, es un destino en sí mismo. Roses está a unos 30 minutos por la pista, y a Cadaqués se puede llegar a pie por el Camí de Ronda o en barca.
- Quieres desconectar del móvil y del mundo.
- Te gusta caminar, nadar en calas y comer bien.
- Viajas en pareja o con tu perro.
Consejos prácticos
Sigue al pie de la letra las indicaciones de acceso que envía el hotel y llega con luz de día. Lleva escarpines para la playa de piedras y una botella reutilizable. Y prueba la ruta del Camí de Ronda hasta Cadaqués, fácil y espectacular.
Completa tu viaje a la Costa Brava
Cala Jóncols está a algo más de una hora del aeropuerto de Girona y a unas dos horas del de Barcelona. Para llegar necesitarás coche, mejor uno no demasiado bajo, o un traslado que conozca bien la pista de acceso.
Servicios reservados a través de Booking.com. Al buscar, indica "Aeropuerto de Girona" o "Aeropuerto de Barcelona" como punto de recogida.



