Hoteles elegidos por expertos en función de las reseñas de sus clientes
Volcanes que todavía dibujan el paisaje, bosques de laurisilva envueltos en niebla, playas de arena negra y dorada y algunos de los cielos más limpios del planeta para mirar las estrellas. Cada isla tiene su carácter, y el hotel ideal no es el mismo en Lanzarote que en El Hierro. Por eso empezamos con un imprescindible en cada una de las cuatro grandes islas y te llevamos después a los rincones más tranquilos del archipiélago: La Gomera, El Hierro y La Palma, donde el viaje se vive despacio, en pareja o en familia.
Uno por cada gran isla: una finca canaria entre volcanes en Lanzarote, una casa histórica en el barrio de Vegueta de Gran Canaria, un refugio solo para adultos en Tenerife y un hotel con spa junto a las playas de Jandía, en Fuerteventura. Cuatro maneras distintas de descubrir el archipiélago.
La isla del silbo y de la laurisilva: barrancos cubiertos de palmeras, el bosque encantado de Garajonay y pueblos donde el tiempo va más despacio. A solo 50 minutos en barco desde Tenerife, es el lugar perfecto para desconectar de verdad. Estos son nuestros hoteles favoritos para descubrirla.
La isla más occidental y salvaje del archipiélago, Reserva de la Biosfera y pionera en energías limpias: acantilados de vértigo, bosques de sabinas retorcidas por el viento, piscinas naturales de lava y uno de los mejores fondos marinos de Europa en La Restinga. Aquí no hay grandes hoteles, sino refugios pequeños donde desconectar de verdad. Estos son nuestros favoritos.
La Isla Bonita hace honor a su nombre: bosques de laurisilva, la gigantesca Caldera de Taburiente, volcanes recientes, plataneras que bajan hasta el mar y uno de los cielos más limpios del planeta para mirar las estrellas. Haciendas históricas, casas de indianos y hoteles tranquilos donde la isla se vive sin prisa. Estos son nuestros favoritos.
Lo que he aprendido revisando cientos de opiniones de las siete islas: pequeñas decisiones que convierten un buen viaje en uno que querrás repetir.
Cada isla de Canarias es un viaje distinto. Tenerife y Gran Canaria lo tienen todo: playas, ciudades con historia y montaña. Lanzarote es paisaje volcánico y arte de César Manrique; Fuerteventura, playas infinitas. Y si buscas calma de verdad, las islas pequeñas son otro mundo: La Gomera para caminar entre laurisilva, El Hierro para desconectar del todo y La Palma para volcanes, bosques y estrellas.
Fuera de las capitales, el transporte público es escaso y muchos de los mejores alojamientos están en fincas, valles o acantilados apartados. Alquila un coche desde el aeropuerto o el puerto y tendrás la isla entera a tu alcance. Eso sí, comprueba el aparcamiento: los paradores y hoteles como el Bancal tienen plazas gratuitas, pero en los cascos urbanos, como en el Benahoare o el Geko, se aparca en la calle.
A La Gomera se llega en ferri desde Los Cristianos, en el sur de Tenerife, en menos de una hora. A El Hierro, en avión desde Tenerife Norte o Gran Canaria, o en un barco de unas dos horas y media. La Palma tiene aeropuerto propio con vuelos desde la península. Combinar dos islas en un mismo viaje es muy fácil: Tenerife más La Gomera es la pareja perfecta para una primera vez.
Las joyas de las islas menores tienen muy pocas habitaciones. La Rayuela es una casona con unas pocas suites y el Puntagrande fue durante años uno de los hoteles más pequeños del mundo. Si tienes fechas cerradas, especialmente en Semana Santa, verano o puentes, reserva con meses de antelación: son los primeros en llenarse.
La Palma es uno de los mejores lugares del planeta para observar el cielo, con el Observatorio del Roque de los Muchachos en lo alto de la isla, y El Hierro y La Gomera tienen noches igual de limpias. Muchos huéspedes recuerdan las estrellas desde la terraza del Geko o desde el propio Puntagrande. Consulta el calendario lunar: con luna nueva, el espectáculo se multiplica.
En Canarias no todos los hoteles funcionan igual. En algunos el desayuno se paga aparte y no es barato, como en la Hacienda de Abajo o el Parador de La Palma, y en las casas pequeñas no se sirven cenas. Mira bien la tarifa antes de reservar y aprovecha los consejos de los anfitriones: suelen conocer los mejores restaurantes de la zona.
Las dudas que más se repiten al elegir isla y alojamiento, respondidas a partir de los hoteles de esta selección.
Depende de la isla y del tipo de viaje. Si buscas el trato más personal, La Rayuela Suites Boutique y el Hotel Puntagrande, ambos en El Hierro, tienen las notas más altas de esta selección. En Lanzarote, Finca Isolina es una casa canaria con vistas a los volcanes y desayuno de kilómetro cero, y en La Palma la Hacienda de Abajo es un hotel museo difícil de olvidar.
La Rayuela tiene suites enormes, piscina y desayunos en el porche frente al mar; la Hacienda de Abajo es solo para adultos, entre jardines y obras de arte. Si prefieres el mar a tus pies, el Puntagrande está literalmente sobre las olas, y el Bancal Hotel & Spa tiene piscinas infinity con vistas al Teide.
Sí. El Colón Guanahaní, en Costa Adeje (Tenerife), es solo para adultos y tiene piscina climatizada en la azotea, y la Hacienda de Abajo, en Tazacorte (La Palma), también. Finca Isolina está recomendada para adultos, y el Bancal tiene una de sus piscinas reservada para ellos. Confirma siempre la política de edad al reservar.
El Bancal Hotel & Spa y el Jardín Tecina, en La Gomera, tienen spa propio, y el MUR Faro Jandía, en Fuerteventura, lo incluye en la estancia. La Hacienda de Abajo tiene jacuzzi, sauna y masajes, y el Colón Guanahaní y el Parador de La Gomera cuentan con zona de jacuzzi y sauna.
En La Palma, el Hotel San Telmo es una casa canaria restaurada en el casco antiguo de Santa Cruz, y el Hotel Benahoare está en pleno centro de Los Llanos de Aridane; los dos ofrecen café, agua y fruta gratis todo el día. En El Hierro, Geko Hotels es un hotel familiar con una anfitriona que te organiza la visita a la isla.
El MUR Faro Jandía está frente a una de las playas más largas de Fuerteventura, con piscina climatizada y actividades gratuitas. En La Gomera, el Jardín Tecina tiene varias piscinas y casitas entre jardines, y el Hotel Playa Calera ofrece habitaciones amplias con cocina pequeña a unos pasos de la playa.
Sí, sobre todo por su ubicación. El Parador de La Gomera está en lo alto de un acantilado con vistas al Teide, el Parador de El Hierro está a pie de mar en un rincón aislado y el Parador de La Palma tiene jardín botánico y vistas al Atlántico. A cambio, algunas instalaciones son algo antiguas y el restaurante tiene precios altos, así que revisa bien cada ficha.
A La Gomera, en ferri desde Los Cristianos (Tenerife). A El Hierro, en avión desde Tenerife Norte o Gran Canaria, o en barco desde Los Cristianos. La Palma tiene aeropuerto con vuelos directos desde varias ciudades de la península. En las tres islas conviene alquilar coche al llegar: es la mejor forma de llegar a los alojamientos más especiales.
Las cuatro grandes islas de Canarias tienen su propia selección de hoteles con encanto. Y si te apetece cambiar de mar, Mallorca te espera en el Mediterráneo.
El Teide, laurisilva y playas al sur: la isla más completa.
Volcanes, viñedos sobre ceniza y el arte de César Manrique.
Dunas de Maspalomas, Vegueta y pueblos de cumbre.
Kilómetros de arena blanca y aguas turquesa.
Calas cristalinas y la sierra de Tramuntana, en el Mediterráneo.