Ficha rápida
Lo mejor según las opiniones
- En el corazón de Begur: a un paso de la plaza, el castillo y los mejores restaurantes, en una calle tranquila del casco histórico.
- Una casa con mucho carácter: habitaciones amplias y diferentes entre sí, camas con dosel, aroma a flores frescas y un salón con chimenea que en invierno se decora con mimo.
- Relax en la azotea: un jacuzzi con vistas al pueblo, un pequeño spa con sauna que se disfruta casi en privado y un desayuno servido en lo más alto del edificio.
- Atención muy cuidada: un equipo amable que prepara detalles para celebraciones, como pétalos sobre la cama, sin coste añadido.
Conviene saber antes de reservar
- Los colchones no convencen a todos: varias opiniones recientes hablan de camas de muelles y almohadas altas que restan descanso.
- Algún olor en los baños: en ciertas habitaciones se nota a ratos olor a desagüe, un fallo de las tuberías del edificio que el hotel conoce.
- Campanas y poca insonorización: la iglesia está al lado y se oye hasta medianoche y desde las siete de la mañana.
- Parking pequeño y sin cenas: el parking privado tiene solo cinco plazas con un acceso estrecho, y el hotel no tiene restaurante, solo desayuno.
Sa Calma hace honor a su nombre: es un refugio romántico en pleno centro de Begur, con una decoración que enamora y un spa y una azotea que pocos hoteles del pueblo pueden ofrecer. No es perfecto, porque el edificio antiguo tiene sus peajes y los colchones piden una renovación, pero si buscas una escapada en pareja con encanto y jacuzzi bajo las estrellas, merece la pena.
Es de los hoteles de Begur que mejor funcionan en invierno: el salón con la chimenea encendida y la decoración navideña aparecen en muchas opiniones de diciembre y enero como lo más especial de la estancia.
Las críticas no van dirigidas al trato ni a la limpieza, que se elogian casi siempre, sino al descanso: colchones, almohadas y algún olor en el baño. Si eres de sueño delicado, coméntalo al reservar.
¿Por qué forma parte de mi selección?
Porque es el único hotel del centro de Begur que suma spa, sauna y jacuzzi con vistas, todo dentro de una casa del siglo XIX decorada con un cariño que se nota en cada rincón.
Lo que más nos sorprendió
Lo íntimo que resulta el spa: al ser un hotel pequeño, muchas parejas cuentan que tuvieron el jacuzzi o la sauna para ellas solas. Darse un baño caliente en la azotea mirando los tejados y el castillo de Begur es una experiencia difícil de encontrar en el centro de un pueblo medieval.
¿Es para ti?
¿Es buena opción para recorrer la Costa Brava? Sí: desde la plaza de Begur llegas en pocos minutos a las calas y a pueblos como Pals o Peratallada.
- Perfecto para parejas y escapadas románticas, sobre todo en otoño e invierno.
- Ideal si quieres un poco de spa sin renunciar a vivir el pueblo a pie.
- Menos indicado si duermes mal fuera de casa o necesitas silencio absoluto.
Consejos prácticos
- Reserva una deluxe con terraza o la suite: son las más amplias y luminosas.
- Pide plaza en el parking privado al reservar; si no hay, hay un aparcamiento público económico cerca.
- El jacuzzi de la azotea no está climatizado: en invierno, mejor la sauna.
- Si celebras algo, avísales: preparan detalles en la habitación.
Completa tu viaje a Begur
En el pueblo te moverás a pie, pero para bajar a las calas y recorrer el Empordà conviene tener coche. Si llegas en avión, el aeropuerto de Girona-Costa Brava queda a unos 45 minutos.
Servicios reservados a través de Booking.com. Al buscar, indica "Aeropuerto de Girona" como punto de recogida.



