Begur: un pueblo medieval con las calas más bonitas a sus pies

Un castillo en lo alto, callejuelas de piedra, casas de indianos y, abajo, una sucesión de calas de agua transparente: Sa Tuna, Aiguablava, Fornells y Sa Riera. Esta es mi selección de hoteles con encanto en Begur, elegidos uno a uno por su nota y sus opiniones reales. Te los he separado entre los que están en el pueblo, para pasear y cenar sin coche, y los que están junto al mar, para despertarte con vistas a la cala.

Nuestra selección

Los imprescindibles de Begur

Cuatro hoteles que resumen lo mejor de Begur: dos asomados al mar, el Hotel Aigua Blava sobre las calas de Fornells y el Hostal Sa Tuna a pie de cala, y dos con alma de pueblo, la discreta La Bionda, solo para adultos, y la masía del siglo XVIII del Hotel Galena Mas Comangau.

Begur · El pueblo

El casco antiguo: Begur a pie, entre casas de indianos y callejuelas medievales

Dormir en el pueblo es vivir Begur desde dentro: salir a cenar sin coche, pasear al atardecer hasta el castillo y volver por calles de piedra entre casas de indianos. Estos hoteles con encanto en el centro de Begur son pequeños y personales, casi todos con pocas habitaciones y trato familiar. Las calas de Sa Tuna, Aiguablava y Sa Riera quedan a menos de 2 km, en coche o en el bus de verano; eso sí, en temporada alta aparcar en el casco antiguo es complicado, así que conviene preguntar al hotel antes de llegar.

Begur · Las calas

Las calas: despertar junto al mar en Sa Riera, Aiguablava y la playa de Pals

Abajo, entre pinos y rocas rojizas, Begur guarda algunas de las calas más bonitas de la Costa Brava. Estos hoteles con encanto junto a las calas de Begur cambian las callejuelas por el rumor del mar: piscinas entre jardines, terrazas con vistas a las islas Medas y la arena de Sa Riera o Aiguablava a pocos minutos a pie. El Camí de Ronda une unas calas con otras por la costa, y el pueblo queda a unos diez minutos en coche, así que aquí el coche es casi imprescindible para salir a cenar o a recorrer el Empordà.

Entre el pueblo y el mar: una excepción que merece la pena

No está en el casco antiguo ni a pie de cala, sino entre pinares, a medio camino de ambos. El Hostal Sa Barraca, solo para adultos, es un alojamiento sencillo y de estilo clásico, con habitaciones y apartamentos, pero con dos argumentos difíciles de ignorar: unas vistas muy bonitas y una de las mejores notas de Begur. Una alternativa tranquila para quien prioriza la calma y el paisaje sobre el diseño.

Mis consejos para alojarte en Begur

Pueblo o calas: decide antes de reservar

En el casco antiguo cenarás a pie y vivirás el ambiente del pueblo; junto a las calas despertarás frente al mar, pero dependerás del coche para casi todo. Elige según qué prefieras tener a la puerta: los restaurantes o la playa.

El coche, mejor fuera del casco antiguo

El centro de Begur es peatonal y muchos hoteles no tienen aparcamiento en la puerta. Hay parkings públicos a pocos minutos, gratuitos fuera de temporada y con un pequeño coste en verano. Avisa al hotel antes de llegar y te indicarán dónde dejarlo.

En verano, a las calas en bus

Aparcar junto a Sa Tuna, Aiguablava o Sa Riera en julio y agosto es una odisea. El bus de verano sale del pueblo y te deja en las calas, y algunos hoteles del centro ofrecen su propio traslado. Si vas en coche, sal temprano.

Las campanas también madrugan

Varios hoteles del centro están junto a la iglesia, cuyo reloj marca las horas desde primera hora hasta medianoche. Forma parte del encanto, pero si tienes el sueño ligero, pide una habitación interior o lleva tapones.

Primavera y otoño, la mejor época

De mayo a junio y en septiembre y octubre las calas están tranquilas, los precios bajan y los hoteles se disfrutan de verdad. En septiembre se celebra la Feria de Indianos, que llena el pueblo de ambiente: si coincides con ella, reserva con antelación.

Recorre las calas por el Camí de Ronda

El antiguo sendero de vigilancia costera une Sa Riera, Sa Tuna, Aiguafreda, Aiguablava y Fornells entre pinos y miradores. Lleva calzado cómodo y agua: hay tramos con escaleras, pero las vistas compensan cada escalón.

Begur

Preguntas frecuentes

Las dudas que más se repiten al elegir un hotel con encanto en Begur, respondidas a partir del análisis de miles de opiniones reales de los hoteles de esta selección.

Depende del viaje. En el casco antiguo podrás moverte a pie, cenar en los restaurantes del pueblo y pasear hasta el castillo; Aiguaclara, La Bionda, Alta House o Sa Calma son buenos ejemplos. Junto a las calas, como el Hostal Sa Tuna, el Hotel Aigua Blava o Finca Victoria, despertarás frente al mar, pero necesitarás el coche para casi todo.

El Hostal Sa Tuna está literalmente sobre la arena de la cala de Sa Tuna, y el Hotel Aigua Blava se asoma a las calas de Fornells y Aiguablava. Finca Victoria está a pocos minutos a pie de la playa de Sa Riera y el Parador de Aiguablava tiene un sendero señalizado hasta la cala.

En esta selección son solo para adultos La Bionda, en pleno casco antiguo; el Hostalet de Begur, con piscina de agua salada a tres minutos del centro; y el Hostal Sa Barraca, entre pinares y con vistas al mar desde todas las habitaciones.

Sí, aunque son pocos. Alta House tiene piscina en el patio y un rooftop con vistas al castillo, y el Hostalet de Begur cuenta con piscina de agua salada en su jardín. El Hotel Sa Calma no tiene piscina, pero sí spa con sauna y un jacuzzi en la azotea.

El Hotel Sa Calma tiene spa con sauna y jacuzzi en la azotea, en pleno centro. Junto a las calas, Finca Victoria ofrece sauna y jacuzzi reservables en exclusiva y masajes, el Parador de Aiguablava tiene spa y el Hotel Aigua Blava ofrece masajes, incluido el masaje en pareja.

Para una escapada romántica destacan La Bionda, un pequeño hotel boutique solo para adultos; el Hotel Sa Calma, con camas con dosel y jacuzzi en la azotea; y el Hostal Sa Tuna, para dormir sobre una cala de pescadores con el mar bajo el balcón.

El Hotel Aigua Blava es el más completo para familias, con apartamentos, piscina, tenis y una cala tranquila a sus pies. El Hotel Galena Mas Comangau y El Petit Convent tienen habitaciones familiares, y el Parador de Aiguablava ofrece habitaciones amplias y ascensores.

Si te alojas en el casco antiguo, puedes moverte a pie por el pueblo y bajar a las calas en el bus de verano, aunque el coche ayuda para visitar Pals o Peratallada. Si eliges un hotel junto a las calas o entre pinares, como el Parador, Sa Punta o Sa Barraca, el coche es casi imprescindible.

La primavera y el otoño son ideales: las calas están tranquilas, los precios son más bajos y se puede caminar cómodamente por el Camí de Ronda. En julio y agosto hay mucho ambiente, pero las calas se llenan y aparcar es complicado. En septiembre se celebra la Feria de Indianos.

Sigue explorando

Destinos relacionados

Begur es solo una de las joyas de la Costa Brava. Si te quedas con ganas de más calas, pueblos blancos y hoteles con encanto, sigue por aquí.