Ficha rápida
Lo mejor según las opiniones
- Un emplazamiento de postal: escalonado sobre la bahía, con la mayoría de habitaciones y balcones mirando al mar y una pequeña cala a los pies del hotel.
- Desayuno en la terraza: un buffet enorme y de calidad servido frente al agua, que muchos describen como lo mejor de la estancia.
- Jardines, piscina y bienestar: piscina climatizada entre olivos y flores, tenis, gimnasio, masajes (también en pareja) y hasta peluquería.
- Un personal que te recuerda: hotel independiente y familiar, con un equipo amable y eficiente que recuerda las preferencias de quien repite.
Conviene saber antes de reservar
- Muchos escalones y sin ascensor: el hotel se reparte por la ladera y no hay ascensores; los mozos suben las maletas, pero no es buena opción con movilidad reducida.
- Aislado del pueblo: Begur queda a unos diez minutos en coche y no hay otros restaurantes a pie, así que conviene reservar mesa en el del hotel.
- Restaurante y bar a precio de lujo: los cócteles rondan los 15 € y las cenas generan opiniones divididas frente al desayuno, que todos elogian.
- Verano concurrido: en julio y agosto la piscina se llena de familias y las hamacas se reservan pronto; el bar de la piscina no abre en junio.
El Aigua Blava es una institución en la Costa Brava: hay familias que llevan décadas volviendo cada verano. No es un hotel de diseño moderno, sino un clásico elegante y sin pretensiones, en uno de los emplazamientos más bonitos del litoral catalán. Es ideal para quedarse varios días sin moverse, entre la piscina, la cala y el Camí de Ronda. Si buscas un plan de pareja muy tranquilo, elige primavera u otoño; en pleno verano es un hotel muy familiar.
Pocos hoteles tienen una clientela tan fiel: huéspedes que se alojaron aquí hace cuarenta años en su luna de miel y vuelven para celebrar el aniversario, o que repiten temporada tras temporada desde niños. Ese vínculo explica buena parte de su nota.
Las críticas se concentran en verano y en el precio, sobre todo de la cena y las bebidas. En primavera y otoño las opiniones son casi unánimes: piscina tranquila, servicio impecable y la sensación de tener la bahía para uno mismo.
¿Por qué forma parte de mi selección?
Porque pocos hoteles de la Costa Brava combinan un emplazamiento tan privilegiado con tantas comodidades: despertar frente a la bahía, bañarse en la cala o en la piscina y cenar con el mar delante, sin necesidad de salir del hotel.
Lo que más nos sorprendió
Que siga siendo un hotel independiente y familiar después de tantas décadas, y que se nota en los detalles: desde la nota escrita a mano que el personal acompaña con una botella de cava en un aniversario, hasta camareros que recuerdan cómo te gusta el café del año anterior.
¿Es para ti?
¿Es buena opción para recorrer la Costa Brava? Sí, con coche: Begur está a diez minutos, Pals y Peratallada a un cuarto de hora, y por el Camí de Ronda llegas a pie a Sa Tuna, Sa Riera o Aiguablava.
- Perfecto para familias, gracias a sus apartamentos, la piscina y la cala tranquila.
- Muy recomendable para parejas fuera de temporada alta y para senderistas del Camí de Ronda.
- Menos indicado si tienes problemas de movilidad o buscas un plan barato.
Consejos prácticos
- Pide habitación con balcón y vistas al mar: es la razón de alojarse aquí.
- Reserva mesa para comer o cenar, en el restaurante y en la terraza de la piscina.
- Si te molestan las aglomeraciones, evita julio y agosto.
- Lleva calzado cómodo: el hotel y los senderos tienen muchos escalones.
Completa tu viaje a Begur
El hotel está apartado del pueblo, así que el coche es casi imprescindible para moverse por el Empordà. Si llegas en avión, el aeropuerto de Girona-Costa Brava queda a unos 45 minutos.
Servicios reservados a través de Booking.com. Al buscar, indica "Aeropuerto de Girona" como punto de recogida.



