Ficha rápida
Lo mejor según las opiniones
- Dormir literalmente sobre la cala: balcones con el mar delante, amaneceres desde la cama y el sonido de las olas de fondo. Muchos lo describen como un pequeño paraíso.
- Un desayuno memorable: fruta, bollería, embutidos, zumos naturales y mermeladas caseras, más platos calientes a la carta, servido en la terraza frente al agua.
- El restaurante: cocina de mar con producto de calidad y buena bodega; muchos huéspedes cenan aquí todas las noches.
- Trato cercano: un equipo pequeño y amable que hace sentir al huésped como de la familia; varios repiten año tras año.
Conviene saber antes de reservar
- Habitaciones pequeñas: bonitas y cuidadas, pero justas de espacio y de armario, sin nevera y sin zonas comunes para huéspedes más allá del restaurante.
- Es un restaurante con habitaciones: no hay recepción al uso, se entra por el restaurante y algunas noches se oye su ambiente o a los vecinos de habitación.
- Llegar en coche tiene su truco: no se puede llegar hasta la puerta; hay que aparcar, hacer el registro y después mover el coche al parking cerrado del hostal (de pago).
- Se paga la ubicación: el precio está por encima de lo que ofrece la habitación, y en julio y agosto la cala se llena de bañistas.
Sa Tuna no compite en instalaciones: compite en lugar. Es el único alojamiento dentro de una de las calas más bonitas de la Costa Brava, y eso tiene un precio. Si lo que buscas es abrir el balcón y tener el mar a tus pies, desayunar sobre la arena y cenar pescado mirando las barcas, pocos sitios lo igualan. Si necesitas espacio, recepción y servicios de hotel, mejor elige uno en el pueblo.
Las notas más altas llegan sobre todo de primavera y otoño. En esas fechas la cala está tranquila, el restaurante tiene calma y la experiencia es la de un refugio marinero. En pleno verano las opiniones siguen siendo buenas, pero aparecen más quejas por el bullicio de la playa, el aparcamiento y el ritmo del servicio.
El GPS juega malas pasadas: varios huéspedes tardaron en encontrarlo porque la dirección de Google no lleva bien hasta la cala. Usa la ubicación que envía el propio hostal antes de llegar.
¿Por qué forma parte de mi selección?
Porque ofrece algo que ningún otro hotel de Begur puede ofrecer: despertarte dentro de una cala de pescadores, con el mar como única vista y uno de los mejores desayunos de la Costa Brava a unos pasos de la arena.
Lo que más nos sorprendió
La cantidad de huéspedes que vuelven. Hay quien lleva veinte años repitiendo, y es habitual leer que es su escapada de cada primavera. En un alojamiento tan pequeño y sencillo, esa fidelidad dice mucho del trato y de la magia del lugar.
¿Es para ti?
¿Es buena opción para recorrer la Costa Brava? Sí, si tienes coche: Begur está a unos diez minutos y desde allí Pals, Peratallada y el resto de calas quedan muy cerca. El Camí de Ronda sale casi de la puerta.
- Perfecto para parejas que buscan una escapada romántica junto al mar.
- Ideal fuera de temporada, cuando la cala recupera su calma.
- Menos indicado si viajas con niños pequeños o necesitas habitaciones amplias.
Consejos prácticos
- Pide habitación con balcón al mar: es la razón de alojarse aquí.
- Reserva la plaza de parking al hacer la reserva, sobre todo en verano.
- Usa el punto GPS que te envía el hostal, no la dirección de Google.
- Reserva mesa para cenar en el restaurante: se llena con clientes de fuera.
Completa tu viaje a Begur
Sa Tuna está apartada del pueblo y el transporte público llega con cuentagotas, así que el coche es casi imprescindible. Si llegas en avión, el aeropuerto de Girona-Costa Brava queda a unos 45 minutos.
Servicios reservados a través de Booking.com. Al buscar, indica "Aeropuerto de Girona" como punto de recogida.



